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miércoles, 18 de abril de 2012


Y pasan horas, minutos, segundos... y nada parece estar en su sitio. Decides darle tiempo al tiempo, a ver si con suerte los sentimientos pasan y quedan enterrados en algún hueco de la memoria, pero no. Persisten en tu corazón, chillando, aullando, gritándote lo que tú no quieres escuchar. Tomas la decisión de rendirte, de no intentarlo más, dando por imposible la conquista de su alma; pero justo entonces, cuando crees que lo has conseguido, cuando empiezas a andar por tu cuenta, aparece de nuevo, borrando tu decisión y levantando un enorme muro de locura. Se despierta ese instinto suicida que te empuja a seguir adelante con tus ilusiones, a procurar recuperar algo que realmente nunca tuviste entre tus manos... Esa parte de tu interior que no le tiene miedo al dolor, esa que acalla con esperanzas a esa vocecita sabia que te advierte del sufrimiento que vas a tener que soportar después. Esa misma vocecita chinchona que te dirá cuando él te haya destrozado de nuevo: "te lo dije", derrumbándote otra vez.

Y las lágrimas volverán a mojar tu almohada, y las pesadillas hinundarán tus pocas horas de reposo en las largas noches de insomnio.

Te sentirás aplastada, frustrada al fallar en el intento por enésima vez.

Creerás que tu mundo desaparece tras cada paso que sus pies dan alejándolo de ti.

Pasarán semanas, incluso meses, puede que hasta años hasta que el aire vuelva a entrar a tus pulmones; hasta que los diminutos trocitos de tu corazón se unan y comiencen a latir como lo habían hecho en su día.

Pero tal y como dicta el destino, el ciclo de la vida lo traerá a tu presente una vez más, poniéndolo todo al revés... Vuelta a empezar con las mismas ilusiones, los mismos sueños infantiles que acabarán borrados y sumidos en el más profundo silencio. Porque sí. Porque así es la vida. Porque así lo quieres tú...

El ciclo seguirá girando, abriéndose, cerrándose... Pero en algún lugar del mundo, a una hora determinada, ese ciclo estallará y se juntará otra vez formando otro ciclo diferente; ése que no está hecho de lágrimas, sinó de felicidad, y sabrás que tu destino al fin te ha encontrado.

3 comentarios:

  1. Si tu entendieses lo mucho que te amo
    sabrías que todo lo que escribes no es necesario

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Que difícil es expresarse contigo, yo lo único que quiero es decirte "te quiero", pero cuesta mucho...

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